Existen envases de vidrio retornables (p. ej. garrafas) que después de un proceso adecuado de lavado se pueden volver a utilizar para la misma finalidad. Una botella de vidrio se puede reutilizar entre 40 y 60 veces con un gasto energético del 5 % con respecto al gasto que supondría su reciclaje. Ésta es, por tanto, la mejor opción desde un punto de vista ambiental.
Un ejemplo claro de las posibilidades de reutilización del envase de vidrio son las botellas de cava. Estas botellas, una vez vacías y sometidas a un proceso de lavado pueden ser utilizadas por las diferentes marcas que utilizan la misma forma de botella estandarizada.
Una iniciativa que facilita que haya envases reutilizables son los sistemas de depósito, devolución y retorno (SDDR).
La reutilización doméstica de los envases para otros usos distintos de los originales es otra de las opciones de reutilización más frecuentes. |