La gestión de los residuos de medicamentos que inició la Junta el año 1994 se caracteriza por tener dos etapas claramente diferenciadas que coinciden con la modificación del marco normativo de referencia. Concretamente fue la aprobación de la Ley 11/1997 de envases y residuos de envases la que originó los cambios.
La Junta de Residuos (ahora Agència de Residus de Catalunya) inició el año 1994, con el lema «No los guardes. Dalos», la recogida de medicamentos a través de las farmacias y posteriormente de los Centros de Asistencia Primaria (CAP).
Estas recogidas eran gestionadas por dos entidades, Farmacéuticos Mundi (farmacias) y Fundación Humanitaria por el Tercer y Cuarto Mundo Doctor Trueta (CAPS), que a través de convenios de colaboración con la Junta de Residuos (ahora Agència de Residus de Catalunya) los clasificaban en aprovechables y no aprovechables, con la finalidad de contribuir en las campañas solidarias con los que sí se podían aprovechar y a su vez garantizar una buena gestión del resto.
La segunda etapa se inicia a partir del 2000 al implantar el sistema SIGRE como consecuencia de la Ley de envases antes mencionada y al mismo tiempo la OMS recomienda no destinar medicamentos procedentes de la recogida selectiva a donaciones o campañas solidarias, dado que no se podía garantizar su calidad.
El lema actual es Recojamos los medicamentos por la salud del Medio Ambiente y la diferencia fundamental con la etapa anterior es que el objetivo ya no es el aprovechamiento de los medicamentos sino que todos ellos se gestionen correctamente a través de instalaciones de valorización de los envases recuperables (papel, cartón, vidrio, etc.) y de disposición final óptima de los desperdicios que puedan quedar. |