La recogida selectiva en contenedores de superficie consiste en colocar en la vía pública contenedores de diferentes tipos, dependiendo de las características de la fracción que haya que recoger, y que posteriormente los ciudadanos utilizan para depositar sus residuos. Periódicamente, los contenedores se vacían siguiendo frecuencias adaptadas a la generación y características de cada fracción de residuos.
Generalmente, la fracción orgánica se tiende a recoger en cubos de dos ruedas, mientras que para el resto de recogidas selectivas se utilizan iglúes y otros contenedores de mayor capacidad. Lo más habitual es que los contenedores del rechazo y de FORM se coloquen juntos (áreas de acera) y, por otro lado, los de vidrio, los de papel y cartón y los de envases (áreas de aportación).
Este sistema de recogida es el más extendido en Cataluña. Se constata empíricamente una clara relación entre la dotación de contenedores y los resultados conseguidos: cuantos menos habitantes por contenedor, mayores niveles de recogida selectiva se alcanzan. |