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Instalación en la que se produce una combustión controlada, en condiciones óptimas, es decir, temperatura mínima de 850 °C, tiempo de permanencia de un mínimo de 2 segundos y turbulencia de oxígeno superior al 6 %. De este modo se consiguen transformar los residuos en escorias, cenizas y gases, con la mínima producción de contaminantes posible y a su vez se da una importante reducción del volumen de los residuos. Con el calor producido en el proceso se genera vapor que, conducido a una turbina, genera electricidad.
Las plantas de valorización energética de residuos municipales en servicio en Cataluña son instalaciones de titularidad municipal, con unos controles y regulaciones estrictas a fin de asegurar un funcionamiento que no suponga riesgo alguno para el medio ambiente ni para la salud de las personas. |
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Gases |
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Los gases resultantes del proceso se componen principalmente de dióxido de carbono (CO2), agua, nitrógeno y el oxígeno en exceso utilizado en la combustión. El resto de gases (cloro, cloruro de hidrógeno, óxidos de azufre y nitrógeno y compuestos orgánicos), así como las partículas incrementadas, se eliminan en el sistema de depuración de gases a fin de cumplir con la normativa ambiental al respecto que garantiza que el proceso produce el mínimo impacto sobre el medio. |
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Decreto 80/2002 |
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Escorias |
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Representan entre un 20 y un 25 % en peso de los residuos. Son los residuos que quedan en el horno, como cerámicas, tierras, vidrio, objetos metálicos, etc. La chatarra contenida en las escorias se recupera para su valorización, la chatarra recuperada puede ser de entre un 1 y un 3 % en peso de los residuos quemados. El resto de escorias se valorizan, cuando es posible, como materiales de relleno. Su valorización se encuentra reglamentada por la Orden de 15 de febrero de 1996. |
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Orden de 15 de febrero de 1996 |
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Cenizas y sólidos de depuración |
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Representan entre un 2 y un 6 % (cenizas) y un 4-5 % (sólidos de depuración) del peso de los residuos. Son los residuos formados por el conjunto de materiales pulverulentos de granulometría fina resultantes del proceso térmico de un horno y que se recogen en los sistemas de aprovechamiento de calor, limpieza de gases y precipitadores de partículas, y se encuentran formados principalmente por sales inorgánicas. Son residuos especiales y deben depositarse en un depósito controlado. |
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Orden de 15 de febrero de 1996 |
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