Los criterios de impermeabilización del área de vertido y drenaje de lixiviados sirven para evitar el escape de los lixiviados.
A medida que la superficie del área de vertido se vaya ocupando definitivamente deberá realizarse una clausura.
La estabilidad del depósito deberá ser acreditada mediante los cálculos correspondientes.
Los depósitos controlados deben estar dotados de la siguiente infraestructura:
- 1. Pozo de registro
- 2. Zanja perimetral
- 3. Balsa de decantación de las aguas pluviales
- 4. Balsa de almacenamiento de lixiviados
- 5. Muros de contención de residuos
- 6. Red piezométrica de control de las aguas subterráneas
- 7. Recogida y evacuación de los gases de fermentación
- 8. Valla perimetral
- 9. Caseta de control y recepción
- 10. Almacén de vehículos y mantenimiento
Los lixiviados se captarán, se evacuarán del depósito y recibirán los tratamientos previstos en cada una de las instalaciones
Se preverá una red de chimeneas para la recogida y la evacuación de los gases de fermentación o biogás.
Toda instalación de estas características, una vez finalizada su vida útil deberá llevar a cabo un periodo obligatorio de gestión de posclausura, durante el que se controlarán toda una serie de parámetros relacionados con el control del depósito |